Una de las formas de controlar a otros es a través de las emociones, especialmente la culpa y el miedo. El control, la manipulación son los elementos del chantaje para obligar a otros a que cumplan lo que queremos. Todos en algún momento nos hemos valido de él o hemos sido víctimas. De hecho, el chantaje emocional está presente en las relaciones humanas, aunque la mayoría de las personas suelen no darse cuenta. Sin embargo, las frases tan “inofensivas” aparentemente como: “Son tus decisiones…”, “Soy un cero a la izquierda”, “Si de verdad me amaras no serías capaz de…” llevan la intención de despertar culpa o miedo. El objetivo es tener poder en una relación. Las personas son obligadas a actuar de una u otra forma cuando son chantajeadas emocionalmente. Por otro lado, es muy importante identificar los chantajes inocentes de aquellos que buscan aniquilar psicológicamente a la otra persona.

Si se identifica que el chantaje provoca un desequilibrio emocional y lleva a experimentar un temor intenso o culpa por no cumplir con los “deseos” del chantajista, es necesario poner límites, evitar aceptar sus peticiones. Todos podemos aprender a protegernos de un chantajista.

CLAVES PARA IDENTIFICAR A UN CHANTAJISTA

  • Amenaza con dejarte o hacer algo a lo que temes: “Si no me prestas el dinero le diré a tus padres que…”, “Si no me acompañas, te dejare para siempre” etc.
  • Victimiza: “No sabes el daño que me hace que no vayas a…, en tus manos está que yo sea feliz… etc.
  • Exige: “Si me quisieras lo conseguirías a como dé lugar”, “Bien que puedes pero no quieres, eres egoísta” etc.
  • Decide por ti: “Compre los boletos de viaje porque ya sé que tú quieres ir”, “No te pregunte si querías vender tu carro y decidí venderlo porque sabía que dirías” etc.
  • Promesas no cumplidas: “Te prometo acompañarte a… si tú…”, “Nunca más volverá a suceder si tú…”
  • Descalifica: “Sabía que no contaba contigo en esto, siempre piensas sólo en ti eres un villano”
  • Control por dinero: El dinero es su recurso de poder para obligarte.

MI CHANTAJE ES DAÑINO

  • El chantaje se aplica a cualquier persona, en cualquier situación y cualquier rol
  • Evito asumir responsabilidad de mis actos y culpo a los demás
  • Soy indirecto en mis peticiones y pretendo que me adivinen
  • Cambio con frecuencia de opinión o comportamiento culpado a los demás de estos cambios.
  • Juzgo severamente las acciones o directamente a las personas por su forma de ser y me pongo de ejemplo.
  • Inventar cosas para sacar información de a los demás y después niega.
  • discursos aparentemente lógicos, pero acciones exactamente contrarias.

El chantaje emocional está relacionado con baja autoestima e inseguridad y es un maltrato psicológico. Una relación que se mantiene por el temor y la culpa, inevitablemente daña psicológicamente. Peor aún si los integrantes en una relación son chantajistas porque se basan en de lucha de poder pierda quien pierda hiriéndose profundamente.

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